| Nilo
Cruz, el Primer Pulitzer Latino de Teatro
Por:
Jesús Hernández Cuéllar, Contacto Magazine
Octubre
29, 2003
Con
el Premio Pulitzer de Teatro 2003, el dramaturgo Nilo Cruz
ha consolidado su carrera en los escenarios norteamericanos
y
se ha convertido en el primer latino en obtener ese galardón
en esta categoría, por su obra teatral "Ana en el
Trópico".
Actualmente
con 42 años de edad, Cruz llegó a
Estados Unidos a la edad de 10 años procedente de su natal
Cuba. Estudió teatro en Nueva York y Miami, al prinicpio
de la mano de su compatriota María Irene Fornés,
y muy pronto supo que más que actuar y dirigir, deseaba
escribir.
La
temática hispanoamericana, no sólo la cubana,
ocupa gran parte de su obra.
Aun
cuando admira y respeta a los grandes dramaturgos latinoamericanos,
se identifica más con el teatro norteamericano, en el
que se educó. Se siente más cerca de su generación,
integrada por otros dramaturgos cubano-estadounidenses como Eduardo
Machado y Caridad Svich, que de autores de la estatura de José Triana,
exiliado en Francia, y Matías Montes Huidobro, exiliado
en Miami.
Empezó su carrera como director, precisamente en Miami.
Allí dirigió la única pieza teatral que
escribió el fallecido novelista Reinaldo Arenas, titulada "Persecución",
en la década de los 80.
Escribe
en inglés y no creyó que ganaría
el Pulitzer este año, porque su obra no se había
puesto en Nueva York, sino en un teatro de Miami. Después
del Pulitzer, "Ana en el Trópico", que narra
la historia de una familia cubana en las tabaquerías de
Tampa, Florida, se ha puesto en escena en Princeton, New Jersey,
Chicago, Illinois y en Cosa Mesa, California. La producción
de New Jersey, en la que el popular actor Jimmy Smits interpreta
al personaje principal, va ahora rumbo a Broadway, la meca del
teatro norteamericano.
Desde antes del Pulitzer, Cruz vive de su trabajo como hombre
de teatro tanto por los derechos de autor como por su labor en
la Universidad de Yale, donde imparte clases de drama.
Cuando
se divulgó la noticia de que había ganado
el Pulitzer, la oficialista Unión de Escritores y Artistas
de Cuba (UNEAC) lo felicitó y lo invitó a poner
sus obras en la isla. Cauteloso, Cruz no ha dicho ni que sí ni
que no.
A
propósito del estreno de "Ana..." en el sur
de California, CONTACTO sostuvo un breve diálogo con Nilo
Cruz sobre el premio y su labor teatral.
JHC -
Cuando alguien gana un premio, hay siempre una pregunta de
rutina: ¿qué significa ese premio? No sería
bueno romper esa tradición, sobre todo con el premio más
importante de Estados Unidos.
NC -
Lo menos que esperaba era ganar este premio. Fue un gran honor
desde que supe que estaba nominado, pero no lo esperaba
porque la obra no se había estrenado en Nueva York, sino
en un pequeño teatro de Miami. Nunca supe quién
me nominó. "Ana..." había ganado ya el
Stenberg Award, para piezas que se presentan fuera de Nueva York.
La noche que me entregaron ese premio, un periodista me dijo
que yo era finalista del Pulitzer. No sabía qué hacer.
Dos días después estaba en la parada de un autobús
en Connecticutt y me llamaron para darme la noticia de que había
ganado. Por otra parte, soy el primer latino en ganar este galardón
en la categoría de teatro. Oscar Hijuelos, también
cubano, ya se había convertido en el primer latino en
ganar el Pulitzer de Literatura, y él fue quien me lo
entregó. También he tenido reuniones en Hollywood
para proyectos de cine. Es un gran estímulo para seguir
trabajando, y abre puertas para otros escritores. Por supuesto,
el premio no me ha cambiado. Quiero ser el mismo, quiero hacer
el mismo teatro que he hecho.
JHC - ¿Lo
que haces es teatro cubano, norteamericano o una mezcla?
NC -
He escrito obras que tienen que ver con Cuba, pero también
están "El tren de medianoche a bolina", sobre
dos niños latinoamericanos de los años 80, cuando
las guerras civiles en Centroamérica, y "Lorca en
un vestido verde", sobre García Lorca. Es sobre la
muerte de Lorca. Mi teatro tiene mucho que ver con el mundo latino.
Soy un escritor interesado en el teatro de contenido, pero no
me preocupo por la trama en sí misma. Me gusta el hecho
de que en Estados Unidos se respeta mucho la participación
del autor en las producciones, en el trabajo de mesa. Nunca se
corta un texto sin la aprobación del autor, sin embargo,
soy flexible en esto mientras se respeten los ritmos de la obra.
JHC - ¿Qué te
propusiste con "Ana en el
Trópico"?
NC
- Quise documentar la presencia de los cubanos en Estados
Unidos a finales del siglo XIX. El trabajo de ellos en las
tabaquerías
de Tampa ayudó a la economía de este país.
Los cubanos trajeron una cultura, inclusive laboral, porque los
hombres y las mujeres ganaban igual, los negros y los blancos
eran amigos, algo que no se conocía en este país
en aquella época. Pero sobre todo vino esa formidable
tradición de leer novelas en una fábrica, fue una
experiencia extraordinaria. La obra se desarrolla en 1929, pero
hacia 1931 ya no queda ni un lector en las tabaquerías
producto de la depresión y porque tocaban temas muy controversiales,
muy políticos. El protagonista de esta obra es un lector
de tabaquería que lee la novela "Ana Karenina",
de Leon Tolstoi. La vida de los tabaqueros empieza a cambiar
con las intrigas sensuales del libro.
Información: "Ana en el Trópico" (Anna
in the Tropics) se representa hasta el 19 de octubre en el nuevo
Julianne Argyros Stage, de 336 butacas, por la compañía
South Coast Repertory, con un elenco integrado por Karmin Murcello,
Jonathan Nichols, Tony Plana y Geoffrey Rivas, entre otros actores,
bajo la dirección de Juliette Carrillo. Para más
información y boletos, llamar al 714 708 5555 o en Internet
en www.scr.org.
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