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FALLECE
MONSEÑOR GAZTELU
Mauricio
Vicent (El País), desde La Habana
Octubre 31, 2003
El
sacerdote y poeta hispano-cubano Angel Gaztelu Gorriti murió ayer
en Miami a los 89 años. A par que titular de varias parroquias
en La Habana, Mons. Gaztelu ejerció una notable influencia
en la cultura y las letras hispano-cubanas en los años
40 y 50.
De origen español, Mons. Gaztelu nació en
la localidad navarra de Puente la Reina, en 1914. A los 13
años
emigró con
su familia a Cuba. Cursó estudios en el seminario habanero
de San Carlos y San Ambrosio, y se ordenó sacerdote en
1936.
A
la llegada a Cuba, también en 1936, del laureado Nobel
Juan Ramón Jiménez, Mons. Gaztelu se dio a
conocer como poeta, uniéndose a figuras de la literatura
cubana como Lezama Lima, Novás Calvo, Amado Blanco, Pérez
Cisneros, Labrador Ruiz, Baquero, Ballagas... Colaboró en
las revistas Verbum, Espuela de Plata, Nadie Parecía, y fue miembro fundador del grupo Orígenes
.
En
1940 recopiló sus poemas de juventud en Poemas, pero
su obra más conocida sería Gradual de Laudes, editado
en 1955 con ilustraciones del pintor Portocarrero. Mons.
Gaztelu hizo una extraordinaria labor de restauración
en la iglesia de Bauta, al contar con la ayuda de amigos y compañeros
de generación y grupo como el escultor Alfredo Lozano
y los pintores Portocarrero y Mariano Rodríguez. En el
mismo espíritu hizo que el arquitecto Eugenio Batista
construyera la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad
de Baracoa, y acometió la restauración de la iglesia
del Espíritu Santo en La Habana Vieja.
Mons.
Gaztelu emigró a Estados Unidos en la década
de los ´80. Su muerte fue reseñada tanto por el
Nuevo Herald de Miami como por el periódico comunista
Granma. Este último destacaba las valoraciones de Cintio
Vitier sobre la obra de su viejo compañero de sueños
literarios: en su obra, dijo, "hay una fina captación
de lo cubano como interior y como paisaje (…) que no constituye
nunca una obsesión ni un objeto de búsqueda, sino
como un leal instrumento, en humilde sitio mantenida, de gloria
diáfana y venturoso cántico."
En
Estados Unidos, Eloísa Lezama Lima, hermana del autor
de Paradiso, recordó la profunda relación de amistad
que le unió a Lezama, “llena de constante admiración
y discusión plena de respeto e ingenio.”
En
2002, con motivo de la entrega del Premio de Crítica
del Arte Guy Pérez Cisneros, visitó por última
vez La Habana.
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