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POR
WENCESLAO CRUZ BLANCO, Madrid
Residuos
de la Izquierda
En
el Ateneo de Madrid, la
Presidenta de Nueva Izquierda y diputada en la Asamblea de Madrid, Cristina
Almeida, presentó el último libro de la periodista Lissette
Bustamante: Jineteras. No pudo ser puntual debido al retraso
del avión que la traía de Cádiz, pero a su llegada
a la Sala recibió una calurosa acogida por parte de los exiliados
cubanos allí presentes.
La
abogada andaluza, ex miembro de Izquierda Unida (IU), quiso solidarizarse
de esa forma con la realidad que actualmente sufre el cubano y en especial
las mujeres. Su comprensión y cariño hacia las Jineteras contrastó con
la vergüenza sentida hacia sus propios conciudadanos, que viajan a
Cuba para aprovecharse de la situación pésima padecida por
los cubanos desde hace 45 años.
Ante la advertencia de algunos de los presentes de ¿cómo la
verían ahora sus compañeros de la izquierda española?
dejó claro que le iba a traer algún que otro problema pero
se sentía en la obligación de responder ante cualquier injusticia.
Los presentes en el acto le hicieron ver su valentía ante los comentarios
futuros que le “arrojarán” los más reaccionarios.
No
menos importante fueron las intervenciones de la filóloga y escritora
francesa Juana Salabert, finalista del Premio Nadal en 1996 con la obra «Arde
lo que será». Sus referencias a Vázquez Rial y su libro «La
Izquierda Reaccionaria» resultaron reveladores en cuanto a los matices
y divisiones dentro de la Izquierda actual. Su discurso fue aún
mas crítico y señaló sin rodeos, como máximo
responsable de la desgracia cubana, al dictador.
Cristina
Almeida, quizás con cierta ingenuidad, se brindó a servir
de puente de diálogo con la dictadura. Algo que denotó cierto
desconocimiento del carácter del tirano y su negativa constante
a escuchar. Las referencias a la Cuba antes de Castro fueron imprecisas
y hacían ver como la sociedad española ha sido víctima
de la propaganda y mentiras de Castro. En resumen, fue un acto valiente
por parte de representantes de izquierda.
Para
la izquierda reaccionaria española la actitud de una izquierda
moderada, no fanática; rebelde no oportunista, estará siendo
contraproducente. La izquierda de Llamazares intenta hacer creer
que representan ciertos valores pero se contradicen cuando apoyan a tiranos
como Castro. Sus actos hacen que no se conviertan en la fuerza o energía
que mueve la izquierda, sino el residuo tóxico y contaminante de
un pasado que no han podido reciclar y adaptar a los nuevos tiempos.
Diciembre
12, 2003
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