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Ha
muerto Valerio Riva
Por: Carlos Alberto Montaner
Mayo
30, 2004
Ha
muerto en Roma Valerio
Riva, periodista, ensayista, editor, crítico
literario, polemista, traductor al italiano de grandes escritores
latinoamericanos, a los que generosamente les abría sus
casas de Roma y Milán. Tenía 74 años cuando
lo sorprendió la muerte el pasado 26 de mayo.
Valerio Riva, quien alcanzara gran notoriedad como editor, cuando
lograra sacar clandestinamente de la URSS el manuscrito de “Doctor
Zhivago”, la novela de Boris Pasternak, fue fundamental para
la divulgación en Italia de novelistas como Gabriel García
Márquez, Mario Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza.
Si la muerte de Valerio Riva es para la literatura lo que los redactores
de notas necrológicas llaman “una pérdida sensible”,
para los demócratas cubanos es doblemente dolorosa. En efecto,
durante al menos los últimos veinte años, Valerio Riva,
junto a su esposa Matilde, excelente traductora, denunció constantemente
los peores aspectos represivos de la dictadura castrista y les prestó apoyo
moral y material a numerosos disidentes cubanos que viajaron a Italia
en busca de solidaridad política.
El origen de esa cálida relación con los cubanos proviene
de la década de los sesenta, cuando Valerio viajó a
Cuba junto al editor Feltrinelli con el propósito de escribir
una biografía de Fidel Castro. Tras varias semanas de convivir
y compartir con Fidel Castro, llegó a la conclusion de que
el comandante barbudo, en lugar de ser el héroe mítico
que dibujaba la prensa europea, era un dictador comunista que había
decidido convertir la Isla en un satélite de los soviéticos.
Precisamente, la última obra extensa de Riva, titulada “L’oro
da Mosca” (“El oro de Moscú), publicada en 1999,
fue una exhaustiva revelación de las diversas y copiosas maneras
en que la Unión Soviética, por medio del KGB, financiaba
al Partido Comunista Italiano. El libro fue escrito con los documentos
aparecidos en la URSS tras la desaparición del gobierno comunista.
(Vea una conferencia de Valerio
Riva, traducida
por nuestro políglota Tegê Muñoz)
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