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Tomás G. Muñoz, Marbella
La economía cubana: una visión forense
Vivimos entre misterios: ¿Quién era Jack el Destripador? ¿Hay seres extraterrestres? ¿Dónde está el Santo Grial? Mayor misterio, pesadilla de analistas, es el de la economía cubana: las incompletas actualizaciones de sus caprichosos números no guardan relación con las emitidas anteriormente; desde 1960, la Isla ha sufrido tres cambios en la presentación de estadísticas económicas; cuatro, en los años base para traducirlas a precios constantes. Riñen con la realidad sus imponderables cómputos de la inflación, el empleo y la tasa de conversión del Peso al Dólar, riñen entre sí las cifras de la CEPAL, la Oficina Nacional de Estadística de Cuba, el Banco Central. Si no fuera por el Profesor Carmelo Mesa-Lago, que me facilitó la navegación por estos meandros, mi sanidad mental estaría en entredicho.
¿Es tal desaguisado posible en un estado policial, omnisciente de las actividades de sus ciudadanos? Sí, porque las cifras económicas obedecen a dictados políticos, y, a menudo, al miedo. Y, siamés de este relajo informativo, es el eterno ritornello de que los logros (o falta de ellos) se han producido a pesar de, o por causa de, los Estados Unidos, chivo expiatorio de la pésima gerencia económica que asola a Cuba desde 1959; cada vez que se vislumbra una détante en el embargo, algo sucede que aborta el proceso —ya sean las guerras africanas o el ametrallamiento de las avionetas de Hermanos al Rescate.
ENFOQUE DEL ANÁLISIS:
Como financiero, y no economista, usaré un approach un tanto forense, y nunca tan bien dicho. Este ensayo buscará identificar las incongruencias de la economía cubana en su estructura, coherencia, fiabilidad y productividad, enfocado en tres grandes áreas: las cuentas internas, las externas, y el empleo, que son las de mayor inercia, y por tanto más críticas.
Estructura
Como en 1959, es aún pre-industrial, volcada a la explotación, cultivo, realce y exportación de bienes y servicios que giran alrededor de los recursos naturales, llámense puros o playas. Al contrario de sus congéneres en Iberoamérica, Cuba no adoptó el modelo de substitución de importaciones, que generó mucho empleo, y que devino fuente de exportaciones ?como en Brasil, México y Colombia. Salvo la bio-tecnología, que en todo caso no tiene una magnitud relevante, Cuba no es un país transformador: ha desaprovechado las oportunidades de maquila dirigidas a Europa, o no ha conseguido atraer inversiones en esa área. Y ese modelo se ha convertido en desgracia. Como veremos más adelante, cuanto más crezca la economía cubana, tanto más tendrá que importar, y tanto menos ahorrará, lo que afectará las posibilidades de una expansión sostenida.
Coherencia
Se matiza en el entorno del férreo sello personal de El Comandante, infalible factotum económico, caracterizado hasta ahora por seis cambios de rumbo, tres “idealistas” y tres “pragmatistas,” como bien dice el Dr. Carmelo Mesa-Lago en su libro, “Economía y bienestar social.” Los idealistas tienen enfoques soviéticos, mientras que otros ?los últimos introducidos en 1993-96? se aproximan a un modelo de economía de mercado. Sin embargo, todo indica que estamos ad portas de otra vuelta.
Fiabilidad
La falta de coherencia genera poca fiabilidad, pues los planificadores económicos cubanos viven sujetos a las constantes intromisiones de El Comandante ?los que disienten, acaban en la cárcel o en el exilio. En ese hábitat, los grandiosos planes económicos, aún gozando del plácet oficial, se vuelven irrealizables, manifiesto, por ejemplo, en el hecho que, de 28 metas establecidas durante el período de 1998 a 2002, 24 no se cumplieron.
Productividad
La economía cubana se ubica dentro de una praxis donde priman el empleo, el pseudoempleo o el subempleo, y no la productividad. Vayan aquí algunas muestras,
Aunque según la CEPAL, la superficie cultivada de las principales once cosechas cubanas se coloca al 92.5% de la media en Iberoamérica, en Cuba la alimentación continúa racionada, lo que por supuesto no es el caso de los otros países. ¿A dónde va a parar esa comida? Naturalmente, a la exportación, o al mercado interno dolarizado ?que equivale a una exportación. Aquí en España podemos comprar puros, ron añejo, cerveza Cristal, dulce de guayaba, y mariscos, todo vetado a los de la Isla. Un caso específico: las estadísticas de la CEPAL indican que en 2003, Cuba produjo 716 mil toneladas de arroz, o 716 millones de Kgs, equivalentes a 63.3 Kgs (139.5 lbs) por habitante/año, ó 11.6 lbs. por habitante/mes, lo que obviaría el racionamiento del arroz, actualmente seis libras al mes. No es eso lo que hace el gobierno: el arroz bajo la libreta se vende a $0.25 la libra, en pesos, mientras que el no racionado cuesta el equivalente de $4.26, en dólares. Es decir, como por muchos motivos no hay mercado externo para el arroz cubano, el país exporta los excedentes a los lugareños que pueden pagarlo en dólares. El esquema es muy ingenioso.
En los 46 años siguientes a 1959, Cuba no ha progresado en la generación de energía hidroeléctrica, ó 0.6% del total producido, lo que no se compara con la media iberoamericana del 60.1%. Una pequeña isla como Jamaica genera cuatro veces más energía hidroeléctrica que Cuba. Si este diminuto país aprovecha sus ríos y lagos, ¿por qué Cuba no lo hace? Y, si la Isla recibe vientos por doquier, ¿por qué las autoridades cubanas ni siquiera han contemplado la energía eólica, más barata y ecológica?
En la Cuba de 1990, el consumo per cápita de electricidad se situaba al 99.1% de la media iberoamericana. En 2003, había descendido al 72%. Dada la estrecha correlación del crecimiento económico y la producción de electricidad, es ininteligible que en ese año, el PIB cubano se colocara al 78% de 1990, máxime cuando el sistema eléctrico cubano lo componen plantas vetustas u obsoletas, algunas con más de 60 años de servicio.
LAS CUENTAS INTERNAS
Las estadísticas nos dicen que 16 años después de la caída del bloque socialista y 14 de la suspensión de la ayuda soviética, al 2003 el PNB cubano estaba a un 81.8% del de 1990, que representa un retroceso medio del 1.51% al año (Tabla I).
Tabla I
El desempeño del Producto Interno Bruto * |
Año |
Cantidad * |
Índice |
1990 |
20,408 |
100.0 |
1991 |
16,555 |
81.1 |
1992 |
13,423 |
65.8 |
1993 |
12,338 |
60.5 |
1994 |
12,433 |
60.9 |
1995 |
12,869 |
63.1 |
1996 |
13,514 |
66.2 |
1997 |
13,935 |
68.3 |
1998 |
14,305 |
70.1 |
1999 |
14,929 |
73.2 |
2000 |
15,440 |
75.7 |
2001 |
15,903 |
77.9 |
2002 |
16,094 |
78.9 |
2003 |
16,497 |
80.8 |
* En millones de US$ constantes, al 1995
Fuente: CEPAL, Anuario estadístico 2004, y
Cálculos del autor
|
En ese tiempo, Iberoamérica creció a una tasa media anual del 2.5%, a pesar de las varias crisis, algunas graves, que ocurrieron en México, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina en diferentes momentos durante aquel período. Volviendo a Cuba, y con todas las reservas que impone su peculiar sistema de cálculo (no hay cifras después de 2003), podría decirse que, para sólo para regresar al nivel de 1990, la economía deberá crecer a una tasa real del casi 3% al año en el septenio de 2006-12, pues muy probablemente no consiguió esa expansión en 2004-5. Dantescamente hablando, lasciate ogne speranza (Tabla I I).
Tabla I I
Comparación del Producto Nacional Bruto |
| IBEROAMÉRICA |
1990 |
2003 |
Variación |
% EMPA * |
Consumo, gobierno |
224,746 |
293,904 |
69,258 |
2.1 |
Consumo, particulares |
939,958 |
1,277,316 |
337,358 |
2.4 |
Formación bruta capital fijo |
278,943 |
413,210 |
134,267 |
3.1 |
Producto Nacional Bruto |
1,443,647 |
1,934,430 |
540,783 |
2.5 |
+ Exportaciones |
187,000 |
457,291 |
270,291 |
7.1 |
- Importaciones |
-166,206 |
-421,117 |
254,911 |
7.4 |
Producto Interno Bruto |
1,464,441 |
2,020,604 |
556,163 |
2.5 |
CUBA |
1990 |
2003 |
Variación |
% EMPA ** |
Consumo, gobierno |
6,326 |
4,338 |
-1,988 |
-2.9 |
Consumo, particulares |
11,190 |
10,762 |
-428 |
-0.3 |
Formación bruta capital fijo |
5,061 |
1,886 |
-3,175 |
-7.3 |
| Producto Nacional Bruto |
22,577 |
16,986 |
-5,591 |
-2.2 |
+ Exportaciones |
6,171 |
2,374 |
3,797 |
-7.1 |
- Importaciones |
-8,341 |
-2,863 |
5,477 |
-7.9 |
Producto Interno Bruto |
20,408 |
16,497 |
-3,911 |
-1.6 |
En millones de US$ constantes a 1995.
EMPA: Expansión (Contracción) media al año
Fuente: CEPAL, Informe 2004 y cálculos del autor
|
Un factor determinante del desarrollo es la Formación Bruta de Capital, o Ahorro, que, generalmente, da a los países emergentes una base de crecimiento sostenido. Durante casi 31 años, la ayuda soviética proporcionó este Ahorro , que en 1990 estaba al 24.7% del PIB. Desaparece el óbolo en 1991, y en 2003, la Formación Bruta de Capital había caído al 12%. ¿Qué sucedió? Desempolvemos a Lord Keynes y su teoría de la Propensión Marginal al Gasto o al Ahorro: en aquellos 13 años, el gasto en la economía cubana había decrecido en US$ 475 millones, y el ahorro, US$ 3.1 millardos, es decir, por cada dólar de contracción en el ingreso nacional, el gasto se redujo en 12 centavos, y el ahorro, en 78 (Tabla III).
Tabla I I I
CUBA: Las cuentas nacionales
|
|
1990 |
% PIB |
2003 |
% PIB |
Variación |
Propensión Marginal |
Gasto |
17,534 |
85.9 |
17,059 |
103.4 |
-475 |
0.12 |
Ahorro |
5,044 |
24.7 |
1,977 |
12.0 |
-3,067 |
078 |
PNB |
22,578 |
110.6 |
19,036 |
115.4 |
-3,542 |
0.91 |
+ Exportaciones |
6,171 |
30.2 |
2,736 |
16.6 |
-3,435 |
088 |
- Importaciones |
8,341 |
40.9 |
5,275 |
32.0 |
-3,066 |
0.78 |
| PIB |
20,408 |
100.0 |
16,497 |
100.0 |
-3,911 |
1.00 |
En millones de US$ constantes, al 1995
Fuente: CEPAL, Informes 2003-4 y cálculos del autor |
Cuarenta y seis años después de la entronización del socialismo en Cuba, y en un entorno cambiante años donde la inmensa mayoría de sus congéneres ha abierto sus economías, la Isla, alegremente, es el estado parásito que no funciona sin ayuda externa. Vale la pena añadir que, en 1990, los índices económicos de los antiguos países socialistas [cuya devastación después de la II Guerra Mundial requirió un enorme esfuerzo de reconstrucción] eran superiores a los de Cuba. Y para muestra, Bulgaria, en muchos sentidos tan parecida a Cuba, que en 1990, estaba patentemente más desarrollada que la Isla.
Tabla I V
Cuba - Bulgaria, una curiosa comparación (1990) |
| |
Bulgaria |
Cuba |
Población, miles |
8,718 |
10,694 |
Extensión, Km 2 |
110,910 |
114,524 |
PIB, US$ corrientes, millones |
16,463 |
19,644 |
Per cápita |
1,888 |
1,837 |
Exportaciones,US$ corrientes, millones |
10,095 |
5,415 |
Per cápita |
1,158 |
506 |
Deuda externa, millones |
10,137 |
33,069 |
Deuda externa per cápita |
1,163 |
3,092 |
Reservas internacionales, millones |
1,347 |
650 |
Reservas per cápita |
155 |
61 |
Electricidad generada (GWh) |
42,141 |
15,025 |
Per cápita |
4,834 |
1,405 |
Area cultivada total, Ha miles |
11,055 |
3,476 |
Fuentes: World Development Indicators, Banco Mundial, 2001
CEPAL, Informes 1999-2004
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EL SECTOR EXTERNO
Como ya se ha dicho, el modelo externo cubano no ha variado desde 1959: es fundamentalmente exportador de productos o servicios primarios, turismo principalmente, e importador de bienes acabados o semi-acabados, y algunas materias primas. Entre las importaciones cubanas hay una serie de insumos que el país producía en 1959: sólo para construir un hotel, Cuba ha tenido que importar cemento, cabillas, ladrillos, puertas, ventanas, inodoros y lavabos. Pero, otra realidad es que el 75% de las exportaciones cubanas continúan siendo los mismos tres productos (azúcar, tabaco y níquel) de 1959, mientras que en ese tiempo Brasil dejó atrás su modelo cafetero, y hoy exporta acero, vehículos, soja, concentrados de frutas, y hasta aviones.
Volvamos a Lord Keynes: entre 1990 y 2003, las importaciones cubanas descendieron US$ 3.4 millardos, y las exportaciones, US$ 3.1 millardos, es decir, que por cada dólar de contracción en las importaciones, las exportaciones descienden US$ 1.10. Mi querido amigo el Profesor Manuel García Díaz analiza tema magistral y prolijamente en su libro “La Economía Cubana: Estructuras, Instituciones y Tránsito Al Mercado,” (2004), y llega a la conclusión de que, para exportar un dólar, Cuba tiene que importar US$1.27. Tan negativo como esto es que, con la recuperación de la economía a partir de 1994, las importaciones crecieron en un 90%, al paso que el ahorro sólo se expandió en un 28%.
En sí, esta propensión a la importación es neutra: la tienen los Estados Unidos, España, Portugal, Bulgaria y muchos otros. Son economías libres, y tienen los instrumentos para financiar hasta sus desmanes en la importación. La economía de Cuba es cerrada, y las dadivosas transferencias que recibe de su exilio, generalmente acaban generando importaciones de productos de consumo y no inversión, empleo, o exportaciones.
Vale la pena mencionar, aunque sea brevemente, la situación de las reservas internacionales y la deuda externa. En cuanto a la primera, ni la CEPAL ni el AEC divulgan el monto, de ahí que sea prácticamente imposible determinar, no ya su magnitud, sino qué proporción la constituyen las reservas "libres" y las pignoradas en garantía de préstamos externos.
Cuba declara tener un débito externo de alrededor de US$ 11 millardos, que no incluyen otros US$ 20 millardos debidos al antiguo bloque soviético, principalmente la URSS. Desde 1986, Cuba no da servicio a su deuda externa a largo plazo, como tampoco paga a sus congéneres en Iberoamérica dentro de convenios de créditos y pagos bilaterales.
EMPLEO
La medición del empleo da un cariz peculiar a la eficiencia económica cubana, pues,
Con la Formación Bruta de Capital en declinio, ¿cómo es posible que el gobierno pretenda haber creado nuevos puestos de trabajo?
Aquéllos que trabajan para empresas extranjeras radicadas en la Isla reciben sus salarios en pesos cubanos, ya que esos trabajadores son en realidad empleados del estado al servicio de dichas empresas, que pagan al estado esos mismos salarios en divisas.
Existe un número incalculable de estudiantes y deportistas profesionales, que el gobierno contabiliza como empleados .
Las discrepancias semánticas entre las series estadísticas que publican la CEPAL y el Anuario Estadístico Cubano, únicas fuentes, crean no pocas dificultades al analizar el empleo en Cuba. Ejemplo: en la década pasada, la CEPAL atribuye a Cuba una Población Económicamente Activa (PEA) media igual al 40.8% de la población total, muy semejante a la iberoamericana, y por tanto, creíble. Sin embargo, el AEC la reporta como 60.1%, que no se compara con aquél, ni con el 48.6% atribuíble a los 53 países más ricos de este planeta. Pero, curiosamente, la AEC se está refiriendo a la Población en Edad de Trabajar, (PET) denominador al que la CEPAL y muchos políticos prefieren no hacer caso porque es revelador de la verdadera tasa de paro.
También en su obra, “La Economía cubana: Estructuras, instituciones y tránsito al mercado,” el Profesor García Díaz discurre sobre el mito del empleo en Cuba. Por otro camino, se puede llegar a semejantes conclusiones, siempre basados en los números de la CEPAL.
Si el PNB y el Empleo de 1990 se toman como índice 100, se verá que aunque el PIB se contrae hasta llegar a 60.5 en 1993, o incluso a 80.8 en 2003, el Empleo no baja de casi 95 en todo el período. Es decir, en términos constantes de 1995, si el PIB cae de US$ 20.4 millardos en 1990 a US$ 16.5 millardos en 2000, el empleo sube de 4.6 millones de trabajadores en 1990 a 4.8 millones en 2000: o sea, en ese tiempo, una contracción de US$ 3.9 millardos en el PNB viene acompañada de una expansión de 187 mil empleados. Aunque no sugiero que, en aras de la productividad se despida a la mano de obra excedente, queda el hecho de que en Cuba se produce menos con más gente: con poco margen de error, se puede decir que, al nivel de productividad de 1990, en 2003, había casi un millón de empleados improductivos, que promediaron 1.4 millones en el período (Tabla V).
Tabla V
La eficiencia del Trabajo en Cuba |
Año |
PIB (Millones) |
Empleo (miles) |
Índice PIB |
Índice empleo |
Empleo extra (miles) |
1990 |
20,408 |
4,567 |
100.0 |
100.0 |
|
1991 |
16,555 |
4,374 |
81.1 |
99.5 |
684 |
1992 |
13,423 |
4,292 |
65.8 |
99.0 |
1,341 |
1993 |
12,338 |
4,313 |
60.5 |
98.2 |
1,608 |
1994 |
12,433 |
4,195 |
60.9 |
95.5 |
1,505 |
1995 |
12,869 |
4,169 |
63.1 |
94.9 |
1,382 |
1996 |
13,514 |
4,172 |
66.2 |
94.9 |
1,229 |
1997 |
13,935 |
4,283 |
68.3 |
97.5 |
1,215 |
1998 |
14,305 |
4,339 |
70.1 |
98.7 |
1,172 |
1999 |
14,939 |
4,410 |
73.2 |
100.7 |
1,083 |
2000 |
15,440 |
4,480 |
75.7 |
102.0 |
1,022 |
2001 |
15,903 |
4,570 |
77.9 |
104.0 |
988 |
2002 |
16,094 |
4,661 |
78.9 |
106.1 |
1,016 |
2003 |
16,497 |
4,754 |
80.8 |
108.9 |
999 |
| Promedio |
14,903 |
4,398 |
73.0 |
83.6 |
1,408 |
En US$ constantes, al 1995
Fuentes: CEPAL, Informes anuales 2003-4 y cálculos del autor
|
Al usar el PET como denominador de la fórmula de la tasa de paro, se verá que en Cuba, aparte de los 1.4 millones improductivos, hay casi dos millones de parados que tienen edad de trabajar, pero no trabajan. Así, la tasa real de desempleo en Cuba ha promediado 29.6% durante el período 1990-2003 (Tabla VI).
Tabla V I
El mito del empleo |
Año |
P E T |
P E A |
Paro oficial |
Paro real |
% de paro oficial |
% de paro real |
1990 |
6,596 |
4,742 |
175 |
1,854 |
3.7 |
28.1 |
1991 |
6,623 |
4,737 |
363 |
1,886 |
7.7 |
28.5 |
1992 |
6,638 |
4,635 |
343 |
2,003 |
7.4 |
30.2 |
1993 |
6,645 |
4,597 |
284 |
2,048 |
6.2 |
30.8 |
1994 |
6,646 |
4,486 |
301 |
2,150 |
6.7 |
32.4 |
1995 |
6,642 |
4,526 |
357 |
2,116 |
7.9 |
31.9 |
1996 |
6,651 |
4,515 |
343 |
2,136 |
7.6 |
32.1 |
1994 |
6,646 |
4,486 |
301 |
2,150 |
6.7 |
32.4 |
1995 |
6,642 |
4,526 |
357 |
2,116 |
7.9 |
31.9 |
1996 |
6,651 |
4,515 |
343 |
2,136 |
7.6 |
32.1 |
1997 |
6,648 |
4,606 |
323 |
2,042 |
7.0 |
30.7 |
1998 |
6,622 |
4,646 |
307 |
1,976 |
6.6 |
29.8 |
1999 |
6,623 |
4,692 |
282 |
1,931 |
6.0 |
29.1 |
2000 |
6,628 |
4,739 |
259 |
1,889 |
5.5 |
28.5 |
2001 |
6,647 |
4,787 |
217 |
1,860 |
4.5 |
28.0 |
2002 |
6,659 |
4,835 |
174 |
1,824 |
3.6 |
27.4 |
2003 |
6,683 |
4,883 |
129 |
1,800 |
2.6 |
26.9 |
| Promedio |
6,639 |
4,674 |
276 |
1,965 |
5.9 |
29.6 |
Cifras no porcentuales en miles
PET: Población en edad de trabajar (>20 <65 años)
PEA: Población económicamente activa
Paro real:
PET menos PEA (no incluye paro oficial)
Tasa de paro oficial: Paro oficial / PEA
Tasa de paro real: Paro real / PET
Fuente: CEPAL, Informes 2003-4 y cálculos del autor
|
Todo esto viene confirmado por sucesos más o menos recientes: la crisis eléctrica de 2004 llevó al cierre de 107 empresas y/u hoteles; la zafra de 2004-5 comenzó tarde, por problemas de energía, y con sólo 56 ingenios (23 menos que en 2003-4). El mensaje de películas como Fresa y Chocolate, Guantanamera, o Habana Blues , es que buena parte de la juventud no trabaja, o está dedicada al rebusque. Y una reciente pesquisa entre obreros cubanos reveló que el 98% de los encuestados opina que el salario mensual que devenga en su centro laboral apenas alcanza para una semana.
CONCLUSIONES
Con todas las propensiones habidas y por haber en la economía cubana, en Cuba la única que vale es la propensión de El Comandante a interferir en todo lo que se le ocurra: hemos presenciado esfuerzos titánicos en la zafra de los diez millones, para después desmantelar la producción de azúcar, agrícola e industrialmente; hemos visto seis cambios de política económica, y estamos cerca del séptimo. Y, en medio de todo eso, no hay inversión, ni ahorro, ni exportaciones sin carestía interna, mientras que el país debe continuar importando y su fuerza laboral es improductiva y largamente sub-empleada. Todo eso hacen que el riesgo país sea extremadamente alto: ¿cómo se puede dar crédito o invertir en un lugar que no tiene las condiciones mínimas de retorno? ¿cómo se puede dar crédito a quien pertinazmente no paga sus compromisos?
Cuando llegue la transición, —y al haberla visto personalmente en Bulgaria, estoy tentado a creer que, en lo político al menos, no será muy diferente en Cuba— los nuevos gobernantes tendrán que dirigirse, rápida y valerosamente, a tres grandes problemas que fatalmente aflorarán: la caída desenfrenada de la producción, el cierre de empresas y el consecuente desempleo, y el sector de los pensionados. Créanme, no será fácil. Soy testigo presencial de estos tres, y de muchos más fenómenos.
No obstante, en el terreno económico, prefiero creer que la diferencia entre la transición de un país como Bulgaria y Cuba radica en que Cuba, presumiblemente, contará con la máxima ayuda de unos Estados Unidos comprometidos con la estabilidad política y la creciente prosperidad de la Isla, aunque sólo sea para evitar el éxodo masivo de cubanos hacia las costas americanas. Esa colosal ayuda, a la que Washington deberá convocar a la Unión Europea y Japón, sin duda contribuirá a facilitar un cambio cuesta arriba, que siempre es difícil.
Octubre 30, 2005
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