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Por Elías Amor Bravo, Valencia  
A vueltas con la polémica con CEPAL

Una vez más, y por segundo año consecutivo, el régimen castrista vuelve a hacer de las suyas en materia de asuntos económicos y desacredita el trabajo de los especialistas de CEPAL, al obligarles a asumir unas cifras de crecimiento económico que no admiten comparación con el resto de América Latina, en la última publicación “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2006-2007”, en su 59ª edición.

Cierto es que la prestigiosa Institución huye de cualquier controversia con el régimen, y simplemente introduce una línea específica para las estimaciones realizadas por la denominada Oficina Nacional de Estadística de Cuba. Una novedad con respecto a informes anteriores, y desde luego una anomalía en el ámbito continental, toda vez que el resto de países de la región, que se benefician de los Informes elaborados por CEPAL sobre sus economías, aceptan las recomendaciones de cálculo macroeconómico de la entidad. Pero como sucede en otras muchas cuestiones, el régimen castrista simplemente se auto excluye, en una nueva versión del bloqueo que más le conviene, esta vez en materia estadística.

En otras ocasiones he reflexionado sobre lo que esto puede significar de falta de credibilidad y rigor para el país en el marco internacional. Los organismos competentes de Naciones Unidas, como CEPAL, elaboran informes periódicos con el objetivo, no sólo de proporcionar datos sobre el devenir económico de los países, sino para orientar las decisiones de los inversores internacionales, basadas en la credibilidad del país. No aceptar modelos que se aplican en todas partes de forma pacífica, es un ejemplo de que el régimen castrista tiene algo que ocultar; sin duda, la pésima gestión de la economía, la necesidad de afrontar cambios cuanto antes y de dar una solución a las graves condiciones de vida de 11 millones de cubanos que no merecen estar sometidos al último sistema comunista de Occidente. 

La polémica con esta edición del “Balance” de CEPAL llega además con datos asombrosos. Si en 2005, el régimen castrista defendía un crecimiento del 11,8% para la economía cubana, que nadie en su sano juicio podía creer, como consecuencia de la aplicación de un sistema de medición que tiene en cuenta los servicios sociales con su imputación de rentabilidad en las cuentas nacionales, este año, da un nuevo salto en el vacío y se apunta a un 12,5% de crecimiento. A pesar de que 2006 ha sido un ejercicio de bonanza económica en toda la región, no hay ningún otro país en América Latina y el Caribe con cifras similares de crecimiento, de acuerdo con la metodología común de CEPAL, que alcance estos resultados, salvo Trinidad y Tobago, con un 12%, República Dominicana con un 10,7% o Venezuela, con un 10,3%. El crecimiento promedio en el continente asciende a un 5%, y en el área del Caribe ligeramente por encima, un 7,3%. Nada que ver con las cifras ofrecidas por el castrismo que, una vez más, hace el ridículo internacional al tratar de polemizar con la estimación de las cuentas nacionales.

Además, desde el punto de vista objetivo y atendiendo a las cifras que maneja CEPAL sobre la economía de Cuba relativas al comportamiento de los sectores productivos, comercio exterior, deuda, sistema financiero y fiscal, desempleo, precios, etc, no se puede aceptar un crecimiento para la economía del país de esa magnitud ni en el mejor de los escenarios, por lo que conviene descartar el 12,5% y mucho menos su razonamiento, si es que existe alguno. Nos encontramos nuevamente inmersos en la polémica y en la, más que justificada, duda sobre qué ha sucedido, qué está sucediendo realmente en la economía cubana, cada vez más oculta por la incompetencia de sus gestores y las deficiencias de un sistema que no beneficia el despliegue de sus potencialidades productivas y sociales.

Además, por esas casualidades que tiene la vida, no deja de ser curioso que el “Balance” de CEPAL se presentase prácticamente a la misma hora que Raúl Castro celebraba en Camagüey, y en tono solemne, “el 26 de julio”, para exigir más productividad y cambios para la economía, como retos para mantener la revolución. Tiempo habrá para analizar con más detalle el Informe de CEPAL relativo a la economía cubana y las interesantes observaciones que se vierten en el mismo.

Julio 27, 2007
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