¿Ha comenzado el deshielo entre Cuba y Estados Unidos?
Al menos en lo que se refiere a la cultura, al parecer, sí.
Es lo que se desprende de lo sucedido el pasado martes en la
residencia de Jonathan Farrar, jefe de la Sección de Intereses
de Estados Unidos en La Habana (SINA), quien ofreció una
recepción para presentar a dos nuevos funcionarios de
la misión diplomática. Resulta que ni un disidente
fue invitado a la fiesta y en cambio acudieron destacados miembros
del mundo de la cultura, desde músicos como el pianista
Chucho Valdés, el salsero Juan Formell o la compositora
Zenaida Romeu, a pintores de amplio reconocimiento como Roberto
Fabelo, Choco o Mendive.
La
mayoría de ellos no pisaban los jardines diplomáticos
de Estados Unidos desde el año 2001, cuando el gobierno
de George W. Bush incrementó su política de hostigamiento
hacia la isla e interrumpió la mayoría de los intercambios
culturales y educativos entre ambos países. Algunos de
los artistas, como Formell, nunca antes habían estado
en una fiesta en la embajada norteamericana. Otros, como Chucho
Valdés, Romeu o Fabelo, llevaban años sin tomarse
un mojito en esta casa.
En
realidad, artistas e intelectuales siempre fueron invitados
a la residencia del jefe de la SINA... Pero la mayoría
no acudía pues el ambiente antes "no era propicio", admitieron
varios. "Antes te llamaban del Ministerio de Cultura y te avisaban
de que iban a ir disidentes, y tú te lo pensabas; ahora
no ha habido mensajes", explicaba uno de los asistentes. Según
el escultor y ceramista José Fuster, "por desgracia con
la administración de Bush todo se politizó.
Ahora
la política empieza a cambiar. Miembros de la SINA
dijeron que a la recepción, organizada para presentar
a las nuevas responsables de Prensa y Cultura de la oficina diplomática,
no habían sido invitados los opositores. Y no es que la
SINA vaya a dar de lado a la disidencia, pero ahora también
se va a cuidar mucho la relación con la gente la cultura,
y ello implica abrir de nuevo espacios que se habían cerrado
a los artistas cubanos.
Chucho
Valdés lleva desde 2004 sin tocar en Estados Unidos.
Zenaida Romeu desde 2001. "Es ilógico: lo natural es que
entre los dos países haya intercambios, como siempre ha
ocurrido", afirma la compositora, a quién Washington acaba
de dar el visado para actuar en Estados Unidos el mes próximo
—también ha autorizado la actuación de Pablo
Milanés.
Este
giro de las relaciones parece claro y levanta expectativas
en la isla. "Ojalá que este camino se consolide. Ya es hora.
Sería fabuloso para los dos países", afirmaba Valdés.
En
la residencia de Farrar otra información era noticia.
La filtración, horas antes, en Washington de que la subsecretaria
adjunta de Estados Unidos para América Latina, Bisa Williams,
que recientemente visitó la isla para conversar sobre
el posible restablecimiento del correo directo entre ambos países,
alargó su estancia en Cuba y discutió otros temas
con funcionarios del Gobierno cubano.
La
noticia fue confirmada por diplomáticos de la SINA.
Williams abordó con las autoridades cubanas temas referidos
al funcionamiento de las oficinas diplomáticas que ambos
países mantienen en La Habana y Washington, y también
sobre asuntos migratorios. También es simbólico
que las autoridades viabilizaran a la funcionaria del Departamento
de Estado un viaje a Pinar del Río para visitar zonas
afectadas por los huracanes el año pasado, algo fuera
de lo común. Williams también tuvo tiempo para
reunirse con opositores y hasta estuvo en el concierto de Juanes
en la Plaza de la Revolución de la Habana. Otra cosita
más antes de los conciertos que la Filarmonica de Nueva
York dará en La Habana a finales de octubre con todas
las bendiciones oficiales.
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Para El País, Madrid / Septiembre 30, 2009
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