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De repente, después de 30 años de su destitución, reaparece en la esfera pública Luis Pavón, otrora presidente del Consejo Nacional de Cultura. Esto ha desatado una polémica que reproducimos en varios capítulos, por lo extensa.
Capítulo 6
CARLOS CELDRÁN
Desde que supe de lo de Pavón en tv y leí las reacciones que esto ha provocado he estado por escribirte. Si en algo vale mi opinión y lo poco que he hecho en el teatro para detener y esclarecer semejante agravio, cuenta con mi apoyo y mi solidaridad. Los que hacemos teatro en Cuba sabemos lo peligroso de la situación. Es un deber.
PANCHO GARCÍA
He estado al tanto de la polémica desatada a raíz de la inusitada, inesperada e incomprensible aparición en el programa impronta de la tv de Luis Pavón, aborrecible personaje de esa década que ojalá olvidar pudiésemos, como bien sabes yo fui uno de esos que no reunían los parámetros para pertenecer a la cultura cubana. Me siento conmovido por la reacción de ustedes ante tal hecho y por supuesto siéntanme parte de esa protesta. De mas esta que te diga que puedes usar mi opinión para lo que desees.
JUAN PIN:
Como sabes el argumento más utilizado para cualquier debate cultural público o privado cubano, divide los pulsos de los diferentes criterios en dos corrientes fundamentales, izquierda y derecha, a la larga términos que en realidad, y a mi modo de ver, circunscriben la discusión a criterios específicamente intelectuales, de un asunto que tiene mucho que ver con la naturaleza misma de la formación de la elite revolucionaria en el poder, que no ha sido la misma durante cincuenta años. Muy poco conocemos sobre los debates ideológicos a los que se enfrentaron los diferentes integrantes de la elite, menos de sus alianzas políticas internas. El justo temor a la fragmentación de esa elite, por una parte, propició que hayamos permanecido "compartimentados" todos estos años de un debate que hoy se expresa con abundante curiosidad entre los más jóvenes, confundidos por libros de historia, panfletos, nombramientos, fotografías y biografías autorizadas, revisadas y escritas tan insulsamente, como cualquiera de los libros aprobados durante el pavonato. Dentro de esa madeja de intereses políticos, insurreccionales y no insurreccionales, algunos anteriores a la caída del batistato, están los embriones de Pavón, o de los que como él fungieron como victimarios. Nada los disculpa. No los asiste razón alguna para tan arbitrario e inmoral comportamiento, pero sí contaron -y cuentan- con la autorización y la delegación de poderes. No fueron políticas aisladas y son fácilmente identificables en aquellos debates iniciales del triunfo revolucionario. Lo que ocurre desde hace mucho tiempo en la televisión, y ocurrirán cosas peores, estoy seguro que expresa más que una tendencia, la enorme ignorancia que hoy campea por su respeto en el ICRT, aunque pienso que en momentos de crisis, homenajear a los victimarios es también una manera de sacarlos del debate y evitar que a través de ellos se evidencien aquellas fisuras mayores. No voy a escribir un rosario de argumentos sobre esta última idea, que haría palidecer a la mayoría de los integrantes del debate y retirarse a una buena parte de ellos por miedo, desinformación o ignorancia. He pasado los últimos tres años de mi vida recogiendo testimonios, no solo de las víctimas, también de los victimarios, para articular un cuerpo verbal que regalarle a mi hija, de solo cinco años, cuando tenga edad para hacerse un juicio de los acontecimientos que pasaron. Aspiro a que se interese por los problemas que entorpezcan la vida y el porvenir del tiempo que le toque, pero muy pocas herramientas le están legando las instituciones, mucho menos ustedes los sobrevivientes. Cuando quieras, en las circunstancias que quieras, de la forma que elijas que sea en beneficio del amor, mi patria, lo mejor de la revolución y la cordura, cuenta conmigo para el debate. Pero Rey, bien sabes que jamás me invitarán.
MARITZA CORRALES
No es posible aceptar este tipo de "desliz e ingenuidad", por denominarlo eufemísticamente, en tiempos como los que estamos viviendo. Sé que, como siempre, serás profundo, certero, demoledor y -como Martí lo fue- sin odios. Ténme como uno más de los cruzados. La paciente y muy dolorosa reconstrucción de los estragos culturales, pero sobre todo humanos, que nos vimos forzados a vivir e intentar restañar, no puede haber sido en vano. Para atrás, hermano, como reza uno de nuestros lemas revolucionarios, ni para coger impulso. De aceptarlo estaríamos, al decir de Mayito, involucionando y esto, por lo que hemos dado lo mejor de cada uno de nosotros, es una Revolución basada y concebida sobre dos sencillas y raigales palabras: dignidad y justicia y debemos seguir luchando porque así sea.
MAGALY SÁNCHEZ:
Pienso que crear un clima de preocupación y disgusto entre la intelectualidad cubana en estos momentos es el mejor servicio que se le ha podido prestar al enemigo ideológico. Creo con ustedes que hay que salirle al paso a esa tendencia de desagraviar y distinguir a personas que, orientadas no sé por quien y con evidente mucho gusto, dejaron tan dolorosa huella y no solo dentro del ámbito de la cultura
RICARDO REIMENA
La rutilante reaparición orquestada en la tv, del más que incalificable tipo nombrado Luis Pavón; punta del iceberg oscuro de una época..., y valga la contradicción entre el iceberg y la oscuridad. (.) No importa, que se bloqueen los servidores, como pretenden los delincuentes de la globalización digital cuando solicitan a los ingenuos, reenvíos de oraciones o de tontas historietas sobre la suerte. Ahora sucedería por la grave culpa del peor delincuente de la Cultura y el Arte.
ANTONIO DESQUIRON:
La amnesia conveniente es tan común.... ¡Ahora el fulano es prócer! Y mira. No me sorprende tanto la impronta. A lo mejor me crees un resentido. Puede. Después de haber visto y vivido en carne propia tanta basura, que me asombra poco el pavo real. Y claro que siento y resiento aquellos años tan presentes en mi propia vida. No te niego que me preocupa -en el '71 yo tenía 25 años y ahora tengo 60-, claro que me Preocupa.
TOMÁS GONZÁLEZ:
Queridos seres que alumbran el camino de nuestra selva oscura. Lo que estamos viendo era de esperar; pero no es todo, faltan otros que están detrás de estas "erinias". Seres que saben odiar, porque han puesto su odio, que es su único talento, al servicio de una nefasta utopía que es la de poner bajo control todo lo que es hermosamente humano en una sociedad. La verdadera utopía que merece todo nuestro empuje es la de que se termine la ecuación del hombre lobo del hombre. Ellos son de tal mediocridad que dependen de nosotros; pero como ellos saben que sin nosotros, toda la intelectualidad y el arte de talento, ellos no pueden hacer nada. Pero todo estos, cuidado, son los hijos de Manuel Sanguily; y recuerden por que muere Placido. Esto es un avance de lo que viene. Pero recuerden que lo que se acaba de ejecutar es la apertura de la "caja de Pandora". No hay que precipitarse. Faltan nombres. Una vez una bailarina de cabaret, por supuesto que no era una buena bailarina; aunque muy hermosa. Le pregunta a su amante: "Oye, Papi, tu que andas por allá arriba. Dime por qué Torquemada puede hacer y deshacer? El anciano funcionario le contesto: "Lo ampara el poder divino". Esperar a que se descubran el rostro todos los que están enmascarados. Recuerden que estamos cerca del Triángulo de las Bermudas. Y lo que hemos dado por fenecido, esta en realidad enmascarado. ¡Que chambones podemos llegar a ser!
ELISEO ALBERTO
Hasta mi azotea en Ciudad México, llegan desde La Habana las palomas mensajeras con los informes, o partes, de la cólera que ha desatado en la isla la resurrección televisiva de Pavón. Oigo, emocionado, el coro de los dignos. Cuenta con mi voz, mis cicatrices y mi palabra: suma mi ira al coraje de los amigos. Ojalá las aguas retomen su nivel, y que juicios desbocados no alboroten el avispero -aunque, si nos pican la memoria, al pan le llamemos pan y, al vino, por supuesto vino-. Me siento, estoy, en la isla y junto a ustedes, como siempre.
MAGALY MUGUERCIA (síntesis de dos mensajes):
Fuera de Cuba hay intelectuales revolucionarios que optaron por emigrar cuando no fue posible hacer público su pensamiento. Sutilmente se fue cerrando el acceso a las editoriales y a las aulas universitarias. También hay una generación de jóvenes profesionales que tienen ahora entre 30 a 40 años y se educaron en principios revolucionarios. Se fueron por razones económicas pero también por desilusión y hartos de ser obligados a la obsecuencia. Conozco a muchos, porque es la generación de mis hijos. Son gente pensante y culta. Pero estamos dispersos por el mundo. Si fuéramos convocados, si alguien nos convocara a regresar a Cuba, muchos regresaríamos a hacer valer el derecho de todo cubano revolucionario, en este momento, a pensar el futuro del país. [Es] momento de convocar a los que estamos fuera para que regresemos a pensar el país que queremos y a decirlo, porque es evidente que la convalecencia de Fidel está abriendo puertas indeseables. Esas puertas suelen abrirse hacia la represión interna del pensamiento y hacia la recepción externa de modelos seudo socialistas: capitalismo con estado represor.
AMIR VALLE:
En octubre del 2005 dije en la Feria de Frankfurt que desde hacía un par de años la intelectualidad cubana estaba observando un regreso sigiloso a los tristes años grises (que no fueron un quinquenio, bien se sabe ya). Un periodista preguntó: ¿y qué han hecho los intelectuales? Me hice un jubo para no responder esa pregunta porque la realidad arrastra hacia ese silencio al que se refiere Desiderio y que, en unos casos, es puro conformismo; en otros, puro miedo; y en unos cuantos, oportunismo de la peor clase y hasta complicidad. Hoy, por desgracia, y bien lo sabemos todos, hay unos cuantos Pavones operando en la cultura nacional. Ojalá, como bien dice Arturo, este escandalillo trascienda, haga reflexionar y plantee un espacio abierto (y libre, sobre todo) donde se puedan esclarecer muchas cosas que han sucedido en nuestra Cultura (especialmente en la última década), cosas que, por cierto, no han tenido ni siquiera la debida reflexión intelectual por quienes debíamos hacerlo (y otra vez la reflexión y la crítica, cuando tuvo lugar, se hizo desde la sombra). Espero que allí, en ese debate, dejemos de usar eufemismos, palabritas bonitas y frasecillas intelectualoides que complican la necesaria claridad y aprendamos a llamar a las cosas por su nombre. Muchas pruebas hay ya de que los llamados "errores" no fueron tales, pues respondieron a una estrategia de poder bien trazada para mantener a raya a una
intelectualidad que, espero recordemos todos, tuvo un papel esencial en los más importantes movimientos revolucionarios del siglo XX y desde 1959 (a cocotazos) fue perdiendo su real protagonismo, incluso, a nivel de generación de un pensamiento social independiente y plural. Como espero llegue el momento de que no se intente librar de culpa, "pasar la mano", o "echar agua al dominó" a quien haya sido culpable de aquellos desastres y de muchos que se han cometido (y aún se cometen), y esa culpa, lo dejo bien claro, empieza en Fidel y llega hasta esos muchos Pavones que hoy conocemos. Eso, entre otras muchas razones que deben dilucidarse, hablando claro y sin medias tintas.
PEDRO PÉREZ SARDUY:
Un abrazo por la valentía y brillantez de la cual has hecho gala nuevamente. Apoyo tu mensaje, incondicionalmente 100% , pues yo fui uno de los que sufrió las consecuencias de ese período y del antes. (.) Me alegro, pues, de que hayas salido al paso por lo que pueda venir.
MARIELA CASTRO ESPÍN (Hija de Raúl Castro):
Estimado Reynaldo:
Camilo me pasó el debate porque sabe que me interesa y, por supuesto, deseo participar. No soy artista ni escritora, pero como cubana identificada con un proyecto social revolucionario que pretende conquistar toda la justicia me siento conmovida con estos comentarios y el temor a que se diluyan momentos de la historia, que aunque nos duelan y avergüencen, deberían analizarse profundamente para evitar que se repitan. Evidentemente las experiencias del pasado no fueron suficientemente esclarecidas, ni oportunamente normadas y eso es lo que me preocupa.
En mi opinión, estos programas de televisión muestran sólo la punta del iceberg y la reacción provocada responde a malestares más profundos que aún no tienen el respaldo necesario de nuestra sociedad, expresado en sus políticas. Esto es, justamente, lo que más me interesa, que a raíz de las inquietudes provocadas por los ¿descuidos? o ¿torpezas? de la programación televisiva, podamos analizar y discutir estilos de pensar, ambivalencias, ausencia de definiciones coherentes en la política institucional del ICRT que debe saber expresar nuestra política cultural, educacional, de la mujer, etc.
Como militante del PCC, aspiro a una respuesta inteligente de la organización, en condición de facilitadora y coordinadora del debate, para que se consideren todas las inquietudes y sugerencias que responsablemente se hagan y podamos colaborar con este proceso dialéctico permanente y necesario, de abordar y elaborar las contradicciones inevitables de todos los procesos.
Recibe mis afectuosos saludos,
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Enero 20, 2007
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