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Por Julio A. Cirino, Buenos Aires
Venezuela y Uruguay: los caballos de Troya de Fidel
Era previsible suponer que el entusiasmo argentino por el ingreso de Venezuela al Mercosur tenía algunos aditamentos ocultos. Recordemos que Argentina viene, en los últimos meses, comportándose como el vocero y gestor de Hugo Chávez para concretar en la próxima semana su ingreso como “miembro pleno” del Mercosur. Recordemos también que ese ingreso como “pleno” es técnica y legalmente imposible, en lo inmediato, por cuanto existen cuestiones que hacen a la carta constitutiva del pacto (tales como el arancel externo común) a las que Venezuela —aún cuando así lo quisiera, y dudo que lo quiera— no podría adaptarse en el corto plazo.
Por mencionar otro ejemplo en la estructura del acuerdo se especifica que los miembros plenos no pueden firmar acuerdos comerciales con países de fuera del pacto sin el acuerdo previo de los constituyentes del mismo; en la práctica esto implicaría que Chávez ata sus negociaciones con tercero países al beneplácito de los consocios del Mercosur. Altamente improbable.
Ahora sale a publicidad que el gobierno de la república oriental del Uruguay busca retomar negociaciones con Cuba (deudor insolvente) para lograr que la isla caribeña alcance un acuerdo de complementación económica con el Mercosur.
El canciller de Uruguay Reinaldo Gargano comentó ante la prensa el día martes 29 de noviembre que el objetivo sería "tratar de superar" el bloqueo comercial que desde hace más de cuatro décadas sufre Cuba por parte de Estados Unidos.
Uruguay ejerce este semestre la presidencia temporal del Mercosur, el bloque regional integrado, además, por Argentina, Brasil y Paraguay y al que la próxima semana se incorporará Venezuela con un status que todavía tiene que determinarse.
El posible acuerdo 4+1 a partir del ingreso de Venezuela al Mercosur fue analizado hoy durante un encuentro que mantuvieron en Montevideo el canciller Gargano y el vicecanciller cubano, Rafael Dausá.
"Creo que la posible concreción de ese acuerdo sería muy importante para Cuba", agregó Gargano en conferencia de prensa conjunta con el funcionario cubano. Se descuenta que Argentina y obviamente Venezuela apoyarán esta postura.
"Uruguay convive comercialmente con quien quiere", dijo Gargano, que además preside el Partido Socialista uruguayo.
Dausá afirmó que el acercamiento cubano al Mercosur pasaría por "multilateralizar a la región las preferencias arancelarias que ya existen de manera bilateral con los países del bloque". El cubano aprovechó la oportunidad para agradecer el apoyo de Uruguay en la ONU, "que se sumó al de otros 181 países" para condenar el embargo comercial en Cuba, y agregó que "sólo tres países acompañaron la postura de Estados Unidos, lo que da una idea de que país está verdaderamente aislado".
El vicecanciller cubano dijo que su visita oficial de dos días a Montevideo, que termina hoy, tuvo como finalidad "seguir ampliando las relaciones políticas, económicas, comerciales y sociales" con Uruguay.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países fueron interrumpidas en abril de 2002 por el ex presidente uruguayo Jorge Batlle, del Partido Colorado, tras considerar ofensivas unas declaraciones del mandatario cubano, Fidel Castro.
Ambos gobiernos reiniciaron sus relaciones el pasado 1 de marzo, en el primer acto oficial del socialista Tabaré Vázquez como presidente de Uruguay.
Desde entonces, las exportaciones uruguayas hacia la isla caribeña crecieron un 300 por ciento, especialmente las de leche en polvo, mientras que las ventas cubanas en Uruguay aumentaron un 68 por ciento, principalmente en productos químicos.
Además, en el marco del programa denominado "Nos tenemos que ver", varios uruguayos viajaron a La Habana para someterse a operaciones y recuperar la visión. Durante su estadía, Dausá se entrevistó, además, con la vicecanciller uruguaya, Belela Herrera, y también se acordó la realización de la próxima reunión de la Comisión Mixta uruguayo-cubana en La Habana, en fecha a definir de 2006. El viaje constituye un item más en lo que resulta una acción coordinada entre La Habana y Caracas para proyectarse política y económicamente hacia el Sur, el actual gobierno de Uruguay considera positiva esta relación —si bien firma acuerdos para asegurar el flujo de inversiones de los Estados Unidos.
Cómo se resuelva en los próximos días el tema del ingreso de Venezuela en el Mercosur, dará una pista de lo que podemos esperar en términos de la legitimación política de la dictadura castrista; en un marco donde Hugo Chávez planea ya la reforma de la constitución de su país para incorporar la posibilidad de reelección indefinida —sin duda un consejo de su amigo Fidel— lo que hará de la democracia venezolana la primera “democracia formal” del hemisferio.
A todo esto la OEA parece estar ocupada en otros temas….
Diciembre 1, 2005
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