----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- POR ROBERTO GIUSTI, Caracas *
Entrevista a Plinio Apuleyo Mendoza

DICE PLINIO:"EL GOBIERNO DE CHÁVEZ PUEDE CONVERTIRSE EN ALGO IRREVERSIBLE.  CONTROLA LOS PODERES, PERO LOS REGÍMENES COMUNISTAS CAYERON POR UN IMPONDERABLE, COMO CAYÓ EL MURO DE BERLÍN." COMO PLINIO MISMO LE ADVIRTIÓ, "EL PRESIDENTE URIBE TIENE UNA ENCRUCIJADA EN EL CORAZÓN, Y NADIE SABE SI ASPIRARÁ A UNA SEGUNDA REELECCIÓN."

Es de los colombianos que mejor conoce a Venezuela porque vivió aquí y aquí tiene familia. Amigo y hermano de García Márquez en tiempos remotos, su participación en el Foro de Cedice levantó aplausos cuando dijo que el liberalismo debía salir de los salones hacia la conquista de las sociedades. Luego rememoró "Mis estupideces juveniles" y lo ilustró con una anécdota: "Un día mi papá me invitó a almorzar al Jockey Club de Bogotá y me dijo que me estaba dejando en herencia una acción de ese club, pero le respondí que no podía aceptársela porque yo era de izquierda. No saben cuánto me arrepiento de esa estupidez". (Carcajadas). En un aparte del Foro, Plinio conversó con El Universal.


¿Por qué Uribe ha sido tan blando con Chávez?

Por prudencia. Chávez se ha expresado muy duramente, pero de pronto cambia, le abre los brazos y Uribe no puede armar un conflicto con un vecino como él por el conflicto interno: la guerrilla y el narcotráfico. Luego Venezuela es el segundo mercado de Colombia y hay una gran presión por parte de los exportadores para que no se interrumpan las relaciones. Yo le escuché señalar a una ministra de la Cultura, quien desgraciadamente debió renunciar, María Consuelo Araujo, que Chávez y Uribe, ideológicamente, están en las antípodas, pero que, a pesar de las diferencias, tienen muchos intereses comunes. Entiendo que los adversarios venezolanos de Chávez esperarían una posición más combativa por parte de Uribe, sobre todo luego de la información aparecida en el computador de Raúl Reyes.


Eso tiene sentido ahora, cuando las FARC están en proceso de repliegue, pero antes el apoyo de Chávez entorpeció la política de seguridad democrática de Uribe...
Es cierto. Hubo mucha tolerancia de Chávez con las FARC, que incluso crearon un Movimiento Bolivariano. Uno descubre una línea de identidad ideológica común. Luchan por el socialismo del siglo XXI. A las FARC les conviene tener en el vecindario continental gobiernos amigos como el de Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.


Chávez se inmiscuye en la política interna de esos países, pero ¿no se equivocó en Colombia apoyando a las FARC, que están al margen de la realidad política?
No lo creo. Hay afinidades y sectores de la izquierda muy cercanos a Chávez. Ahí está el senador Gustavo Petro (Polo Democrático) o Piedad Córdoba, de la izquierda del Partido Liberal.


¿No es la de Córdoba una corriente de la que participa el ex presidente Samper?
Sí. Se trata de dirigentes del liberalismo, ahora liderado por el ex presidente Gaviria. En el Polo Democrático también hay grandes simpatías por Chávez.


Pero se están dividiendo...
Sí, pero no alrededor del problema venezolano, sino por la política frente a las FARC. Petro, por ejemplo, considera que hay que alejarse de las FARC, pero es cercano a Chávez. También están otros, más radicales, como los comunistas (las FARC son su brazo armado). Recordemos, también, que muchos colombianos de la frontera, con ciudadanía venezolana, pueden participar en las elecciones.


Dicen que lo que es bueno para el pavo lo es para la pava. En Venezuela se critica la obsesión de Chávez por la presidencia vitalicia. ¿Se justifica en Colombia que Uribe aspire a un tercer mandato?
En eso no hay una unidad de criterio porque muchos partidarios de Uribe no están de acuerdo con la reelección. Entre la gente joven uno encuentra muchísimos. Eso permite que se diga que Uribe está haciendo lo mismo que Chávez. Pero la realidad es que él es consciente de que eso no resulta conveniente para la democracia y por eso dijo: "Tengo una encrucijada en el alma" (a eso le pones música y tienes un bolero). También advirtió que no quería que las nuevas generaciones lo criticaran por su apego al poder.


Pero ya tiene casi allanado el camino para presentarse a una segunda reelección...
Uribe no tiene partido y su enorme capital político es suyo, no endosable ni transferible. Si él se retira, ese apoyo se dispersa, se abre en por lo menos ocho candidatos, no todos partidarios de la política de seguridad democrática. Uno de ellos, el ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, actualmente de primero en las encuestas (luego de Uribe) no descarta la posibilidad de un entendimiento o un diálogo con la guerrilla. Eso preocupa a Uribe porque significaría el desplome de su política de Seguridad Democrática. Se trata de un problema de conciencia, difícil de comprender desde afuera. Pero desde adentro, sobre todo quienes somos cercanos y amigos de él, sabemos que esa es su verdadera inquietud.


¿Qué dice la familia?
No está de acuerdo. Doña Lina, la esposa, no quiere y los hijos, pobres muchachos, que están tratando de montar una empresa, tampoco. La gente les exige que no se metan en negocios porque todo empresario tiene un contacto inevitable con el Estado y eso se presta para todo tipo de habladurías.


Todo el mundo ha fijado posición, menos Uribe, pero en el Congreso están apartando los obstáculos legales...
No sabemos qué va a pasar. Él es muy cerrado y ni los más cercanos saben nada. Hay quienes piensan que hará aprobar el referéndum (que le permita ser candidato) y ganar las elecciones parlamentarias. Así, cuando todo esté listo, anunciará su retiro, sólo que no perderá la gobernabilidad y hasta el último minuto mantendrá la cohesión de sus líderes.


¿Cuál es tu opinión?
Comprendo la inquietud de Uribe y pienso que su error, no haber creado un partido, aún puede ser subsanado porque un líder sin partido es como un director de orquesta sin orquesta. Eso permitiría que no haya cinco o seis candidatos del uribismo sino uno electo en consulta interna. Uribe, además, debe salir de la soledad. El es un presidente muy solitario, en este momento está aislado en la Casa de Nariño y debe salir para darle soporte a su sucesor y un partido al país. Sobre todo porque los viejos partidos están muy desprestigiados.


Si Uribe vive ese dilema es porque entiende que su gran objetivo, la derrota de las FARC, no se ha cumplido.
No se ha cumplido, pero ha logrado mucho. Antes de que llegara Uribe la gente no viajaba por las carreteras porque el riesgo de secuestro era enorme. Había 350 alcaldes, de los mil cien que tenemos en Colombia, fuera de sus municipios, amenazados por la guerrilla. Esta ya hacía una guerra de posiciones y llegó a tomar bases militares, de lo cual soy testigo y tú lo sabes porque el primero con quien me metí en las zonas duras fuiste tú. Esa era la situación que encontró Uribe y esa no es la situación de hoy. En todas partes hay fuerzas policiales y militares, todos los alcaldes están en sus municipios, se puede circular por las carreteras y ha bajado el número de secuestros. Eso lo reconocen todos y por eso Uribe tiene más de 70% de apoyo.


Uribe representa la contrafigura de Chávez en el Continente y profesa todo lo que Chávez detesta. ¿Su salida de la presidencia no le dejaría el campo abierto a Chávez?
No lo creas. Yo me persigno si llega a ganar Juan Manuel Santos (ex ministro de la Defensas y aspirante a suceder a Uribe) a quien detesta el presidente Chávez porque escribía las cosas más feroces en su contra antes de entrar al gobierno. Ahí tendríamos el riesgo de una guerra y yo no puedo pelear contra mis sobrinos venezolanos.


¿Cómo ves la situación venezolana? ¿No te da la impresión de que las cosas están conformadas de tal manera que hay Chávez para rato?
Creo que sí. Asistimos a un fenómeno que puede convertir en algo irreversible el gobierno porque tiene el control de todos los poderes. Una excelente exposición de María Corina Machado nos permitió entender muchas cosas, porque teníamos una impresión de Chávez como personaje pintoresco y no habíamos observado el subsuelo electoral y cómo lo controla. Ahí uno se da cuenta de la situación y cuán difícil resulta que se revierta. Él ya vivirá tiempos duros, porque no tendrá los mismos ingresos y ha aumentado el desempleo por las confiscaciones y la ofensiva contra la propiedad privada. Pero mantiene el control y nadie sabe cuál puede ser el desenlace. Ni nosotros, que venimos desde afuera ni los venezolanos. Puede haber descontento popular porque se van evaporando las ilusiones y el populismo asistencial pierde soporte económico, pero ese descontento no se va a traducir en un fenómeno electoral porque no hay confianza en el CNE.


Perdió unas elecciones...
Los regímenes comunistas cayeron por un imponderable. Ceausescu (ex dictador de Rumania) reunía 250 mil seguidores, pero un día 50 muchachos lo pitaron y todos terminaron haciéndolo y cayó, como cayó el Muro de Berlín. El imponderable también puede ocurrir aquí.


* Para El Universal (Caracas) / Junio 9, 2009
...............................................................................................................................................